El objetivo de este blog dar a conocer nuestra experiencia como padres de un niño que nació con una hemiparesia izquierda, por si puede ayudar a otros padres que pasen por la misma situación.
En el blog vamos contando las distintas terapias que hemos aplicado a nuestro hijo, y que creemos que pueden ser de interés para otros niños.
En la parte izquierda del blog están las páginas del blog, en las que vamos contando toda nuestra historia clasificada según la edad que iba teniendo el niño. Todos los nuevos Artículos, además de estar en la página "Artículos Recientes", también los copiamos en las páginas clasificadas según la edad, para que quede de una forma mas ordenada en función de la edad del niño.

viernes, 4 de marzo de 2022

De 1 a 2 años OBJETIVO: SENTARSE

 

De 1 a 2 años


OBJETIVO: SENTARSE

 

Después de haber logrado el volteo, el siguiente objetivo fue que mi hijo fuese capaz de sentarse solo.

Seguimos haciéndole Vojta y Bobath con las mismas rutinas de trabajo para conseguir este objetivo, y en unos 2 meses (a los 13 meses de edad), consiguió sentarse solo partiendo de una posición a gatas, y con un poco de ayuda cuando partía de tumbado boca arriba, y se incorporaba y se trataba de sentar (esto a los 15 meses de edad).

 

Cuando conseguimos un objetivo especifico, dejamos de hacer ejercicios para trabajar intensamente ese objetivo, y pasamos a otro objetivo, y muy de vez en cuando (cada mes o así), le hacemos algún ejercicio de recordatorio y mantenimiento de los objetivos anteriores.

 

A veces caes en la desesperación de ver que habías alcanzado un objetivo hacía unos meses, y se le ha olvidado porque ya no lo has trabajado tan intensamente, porque no hay tiempo material para hacer mas ejercicios. Es un camino muy largo, y de una constancia infinita, y hay que ir ejercitando constantemente los ejercicios pasados.

 

A modo de ejemplo, mi hijo con 3 años y medio, partiendo de una posición de tumbado boca arriba, aún no consigue incorporarse solo y sentarse por el lado izquierdo, apoyando el codo y la mano izquierda. 

 

Aún necesita un poco de ayuda, pero espero que con constancia y trabajo lo podamos conseguir, aunque el de forma inconsciente siempre tenderá a incorporarse por el lado derecho. Pero no nos podemos quedar anclados ahí, tenemos otros objetivos que conseguir: correr, saltar, nadar, montar en bici, etc.

 

A los 12 meses, al fin nos dieron cita en un hospital público (el hospital Gregorio Marañón de Madrid), y empezamos a ir también a rehabilitación allí.

 

La parte que mas me gusta del hospital público es que tienen médico rehabilitador, y siempre te aportan nuevas ideas y formas de abordar los problemas.

 

También fuimos al neurólogo (y dejamos de ir al neurólogo privado), y también tienen fisioterapeuta público.

Al neurólogo íbamos cada 6 meses, y ahora tenemos una revisión al año, y sólo para prevenir que no haya problemas neurológicos: epilepsias, otros derrames cerebrales, convulsiones, etc.

 

La fisioterapeuta que nos tocó del Gregorio Marañón no me gustó mucho desde el primer momento, su forma de trabajar con mi hijo era muy light, poco intensa, y perdía mucho tiempo en cada sesión, al final la parte útil de la sesión de fisioterapia se quedaba solo en 15 o 20 minutos, y perdíamos media mañana en desplazamientos, aparcar, esperas y demás, pero como aún estábamos empezando y no teníamos las cosas totalmente claras (aún estábamos un poco confusos de que era lo mejor para la rehabilitación de nuestro hijo), pues seguimos yendo durante unos meses, porque te daba cargo de conciencia no ir. 

 

Ahora, cuando escribo este blog, después de 3 años de rehabilitación, si creo que algo no aporta para la rehabilitación de mi hijo, y es una perdida de tiempo, directamente no voy o lo dejo de hacer, pero bueno supongo que todo es un proceso, y que se aprende con la experiencia.

 

Así que en ese momento íbamos 2 mañanas al fisio público, y una tarde al fisio privado.




 


miércoles, 23 de febrero de 2022

EL RESTO DE LA FAMILIA

 

EL RESTO DE LA FAMILIA


Por mi experiencia, y lo que he hablado con otros padres en la misma situación, esa alegría infinita por conseguir un pequeño objetivo, solo lo percibimos los padres, y el propio niño cuando es mas mayor, y por mucho que se lo intentas trasmitir al resto de la familia, no lo consiguen percibir de la misma manera, porque no están hipersensibilizados como los padres, y no forma parte de su vida 24 horas al día.

Ese fue uno de mis errores los primeros años, y de mis frustraciones, al ver que los familiares no entendían el problema como nosotros, pero ahora veo que es algo normal, porque para nosotros es nuestra vida, nuestra energía al completo las 24 horas va dedicada a la rehabilitación de nuestro hijo, y para ellos es una cosa mas en su vida, pero no la única.

Un consejo que me dió la madre de Andrés (otro niño con parálisis), y que he seguido, es que por mucho que lo intente explicar, no lo van a entender, ni sentir como nosotros.

Cuando hay una visita en casa, y se van, y cerramos la puerta de casa, el problema se queda en nuestra casa, porque para el resto no forma parte permanente de sus vidas, y cada uno vuelve a sus problemas diarios. Los padres con niños con hemiparesia tendemos a hablar todo el tiempo del problema de nuestros hijos, porque es lo mas importante (lo único diría yo) en nuestras vidas, pero para el resto del mundo hay mas cosas, y tu te sientes frustrado porque no lo ven como tu. Con lo cual, lo mejor es hablar de otros temas, y no sobrecargar ni enquistar las relaciones, y si alguien pregunta sobre la rehabilitación, responderle pero sin profundizar mucho.

Al final solo va a sentir como tu, otro padre que haya pasado por una situación parecida.